lunes, 29 de agosto de 2011

Simple y complejo atardecer

No existe el tiempo mientras pienso en ti y el día poco a poco va mutando trayéndome a mi preciada noche en sima.
Dulce noche, salada agonía.
Espera continua al ver el primer rayo de sol, aunque a veces solo sea neblina.
Veo a lo lejos un humo negro y rojo, caliente, deseado y viene con potencia, trae consigo un abrigo y es que te necesita y te quiere proteger y tú ser protegido por el, mas yo me corro porque no quiero que me atrape y corro  y corro y tropiezo, pero él me levanta.
Tantas veces quiero decirte algo que siento y que no a la vez, porque siento que si es verdad, aunque al ver en tus ojos que para ti aun no lo es, que al tiempo le pides al tiempo y el tiempo tiempo te da y al mismo tiempo que al tiempo le pides tiempo, el tiempo te dice que te ganará.
Solo son 3 palabras, como dice tu canción y no te las ordeno ni te las exijo, solo que el día que las escuche, seré la mujer más feliz.
El corazón nunca dice lo que en verdad quiere decir, te engaña y es efímero.
Tal vez por eso te digo lo que te digo, porque se lo que siento en cada momento y no te miento.
Te estoy esperando señora Luna, para que me aconsejes y me cuides.
Pajaritos cantores, ya váyanse de aquí que la madrugada llaman y no quiero que venga.
Y a ti señor tiempo, desaparece, congelate y a la vez adelanta tu ritmo. Pero no quiero verte tan cerca de mi otra vez, te quiero lejos y que mis ojos no te puedan ver.
Dueño de mi alma, has algo con ella, llevatela por un momento y hazme sentir que me amas.
Tres palabras aun así, no son suficientes.

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